Funcion vs Estetica: el diseño y sus dos extremos

Desde que inicia nuestro dia hasta que termina, 24/7 a lo largo de nuestra vida estamos rodeados de objetos, desde lo mas elemental como la ropa que portamos diariamente hasta el interruptor que apagamos al final del dia, todo lo que usamos es producto de la mano del hombre, y por tanto, responde al diseño.

chair

El mundo donde nos encontramos, es un mundo de objetos, donde en cualquier momento de nuestra vida diaria estamos rodeados por ellos, incluso nuestro propio cuerpo termina siendo el aparador de objetos, pensemos en vestimenta, accesorios,etc.

Todos los objetos poseen una función y han sido previamente diseñados pensando en ello, así sea funcional, formal, estética, simbólica. Los objetos son útiles en nuestro día a día ya que satisfacen nuestra necesidades e incluso después de cumplir su  función pueden llegar a estorbarnos, vivimos en un mundo con una demanda tan grande por objetos que nos faciliten la vida y de diseñadores que a su vez cumplen esta demanda tan grande del ser humano, pero no solo se trata de crear objetos que cubran nuestra necesidades, también existen diseñadores que crean sus objetos para crearte una necesidad que ni tu mismo conocías, un ejemplo muy claro son los productos de infomercial, en su mayoría uno no sabe que esta esa problemática en su vida porque aprendió a resolverla de otra manera, pero al momento de ver los artículos que se ofrecen dentro de los infomerciales, te genera una necesidad de adquirir el producto y pensar que tu siempre realizabas la función de la manera mas difícil

Regresando a nuestro tema primordial existe una disparidad de formas y funciones lo que hace que sea tan difícil precisar una definición única de diseño. ni siquiera los propios diseñadores o expertos en la materia son capaces de definirlo o encasillarlo en un modelo único. ademas, el diseño ah sufrido y sufre actualmente los devenires históricos y ha atravesado diversas etapas con filosofías diferenciadas. básicamente las dos grandes tendencias que podemos apreciar en el mundo de diseño, desde una obra arquitectónica a una silla, pasado por una automóvil o una licuadora son las que priman o bien la estética o  bien la funcionalidad, a lo cual lo bueno podría ser un punto intermedio -objetos que ademas de estéticos sean funcionales-, encontramos extremos: de lo puramente eficaz, objetos lo más simples posible y en que sobra todo adorno, a la exageración del diseño, como algunos modernos hoteles o la alta costura, que se acercan más al arte y que poseen diseños muy potentes, pero cuya utilidad resulta discutible.

la sentencia de Adolf Loos, un importante arquitecto vienés, en 1899: “Ornamento es delito”, haciendo gala de un racionalismo rotundo.

Por otro lado, está el caso del sillón Red and Blue (1919) de Rietveld, inspirado en la obra pictórica de Mondrian. Líneas rectas, rígidas y salientes, no es el típico sillón mullido que invita a sentarse. De hecho, el diseñador pretendía que quien usara su sillón permaneciera concentrado y no se relajase mucho. Sin embargo, es un diseño que ha pasado a la historia a pesar de no cumplir muy bien su misión como elemento de descanso, pero debido a que su diseño fue creado con otro motivo.

De acuerdo a la primera línea de pensamiento -el funcionalismo- se sitúa Bruno Munari (1907-1998), personalidad italiana muy al estilo de los célebres “hombres del Renacimiento”: diseñador a la par que humanista, interesado en la pedagogía, el urbanismo, la psicología, la didáctica… En su obra se entretejen innovadoras ideas sobre el diseño con avanzadas reflexiones acerca de la educación de los niños, la vida en las ciudades, el confort de los hogares, la estética, la pragmática y una cierta filosofía de los objetos. Para él, la plenitud de los objetos es ser útiles al hombre. Considera el diseño como la solución a un problema. No es una actividad abstracta que busque sólo la belleza.

“Creatividad no quiere decir improvisación sin método” (Cómo nacen los objetos, Bruno Munari, pg. 19)

El diseño es, la culminación de un proceso que comienza cuando el diseñador se enfrenta a un problema funcional, el cual debe resolver siguiendo una metodología proyectual, es decir, descomponiendo y avanzando paso por paso.

Munari proporciona una serie de elementos que deben tenerse en cuenta para valorar el diseño de un producto: material, peso, dimensiones, manejabilidad, ergonomía, mantenimiento, embalaje, funcionalidad, toxicidad, duración, valor social, esencialidad o precedentes, esto es, analizar si ese producto en concreto ha seguido una evolución lógica. ¿Y la estética? El italiano la entiende como “el modo coherente con el que las partes forman un todo”, y la opone a moda o estilo, conceptos que critica: “muchos objetos están producidos para representar un símbolo de bienestar, de lujo o de clase. Estos no son objetos de diseño, ya que el diseño no se dedica a estas frivolidades en las que mucha gente se gasta un montón de dinero.” (Ídem, pg. 109)

En su Complejidad y contradicción en la arquitectura de 1966, Robert Venturi, un arquitecto estadounidense, defiende una posición contraria a la arquitectura moderna, a la que acusa de buscar sólo la diferencia y la novedad. Reduce la arquitectura a un fenómeno perceptivo, a un juego de formas que transmiten mensajes a nuestros sentidos. Destaca entonces su capacidad expresiva. Es la función lo que realmente interesa, y las formas potentes que se derivan de la expresión funcional.

“Si bien es cierto que las cosas bien diseñadas son estéticamente bellas, ésta no es la prioridad. Es sólo la feliz consecuencia de un acertado agenciado de sus elementos funcionales. Lo esencial en un diseño es que una nueva creación ofrezca ventajas que no tienen los productos existentes. Cuando sólo se ofrece un cambio de look sin más, sin mejora alguna, el diseño no alcanza su dimensión creativa.”(Hitos del diseño, pg. 16)

El buen diseño es un factor que influye en la calidad de bienestar personal, pero el bienestar depende de la calidad de todo lo que compone el entorno en el que nos desarrollamos

“Que se puede destacar a lo largo de la historia es que a pensar de la gran diversidad de sensibilidades, de culturas y de temas, todos los diseños se vertebran siempre en torno a un mismo concepto: logrr una mejora de las cualidades formales, funcionales y tecnologicas de los objetos que ncesitamos en nuestra vida cotidiana. esa es la autentica mision del diseño”. (casos de diseño pg. 46)

Fuentes:

  • ¿Cómo nacen los objetos? Bruno Munari. Ed. Gustavo Gili, Barcelona 1983
  • Diseño desde 1850 hasta la actualidad. Enrico Mortero. Electa, Barcelona, 2008
  • Hitos del diseño. Cien diseños que hicieron época. André Ricard. Ariel, Barcelona, 2009
  • Casos de diseño. André Ricard. Ariel, Barcelona, 2012
  • Imagen artículo: Licencia Creative Commons. Rietveld
  • Imagen portada: Licencia Creative Commons. francisco.j.gonzalez

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